Centro Cultural Los Arquitos

25 mayo 2016
Centro Cultural Los Arquitos


Uno de los lugares que puede contarnos la historia del nombre de nuestra ciudad y nuestro estado es: Centro Cultural los Arquitos.

Este lugar se encuentra cerca del centro, en la parte oriente, en el barrio de la Purísima.

Este inmueble se construyó en el año 1821, en él se encontraban los primeros baños públicos para el repartidero de agua. Se surtía a los trece placeres o tinas y a los lavaderos. También contaba con una huerta y, a finales del siglo XIX, con una alberca conocida como la Puga.

En sus años que funcionó como baños, les llamaban los Baños de Abajo, para diferenciarlos de los Baños Grandes de Ojocaliente a los que acudían las familias adineradas.

Si pudiéramos observarlo desde arriba nos daríamos cuenta de que son varias las construcciones y se puede observar como cada una toma su estilo y misterio. Resalta el estilo neoclásico del antiguo hotel San Carlos, las albercas al aire libre y arquería neogótica.

En 1970 comenzó el deterioro y lo rescató el gobierno declarándolo Patrimonio Nacional en 1990. En 1993 comenzaron con los trabajos de rescate arquitectónico y, finalmente, se inauguró el 12 de noviembre de 1994. Se reconstruyó parte de la cantera que decoraba la entrada, si lo miras de frente del lado izquierdo encontrarás la parte restaurada y del lado derecho la cantera original.

La primera vez que fui, fue en una visita guiada en la primaria. Ahí fue donde hizo sentido el nombre de la ciudad donde había nacido. Me hablaron de los baños termales, de cómo dieron abasto a las gente de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de las Aguas Calientes, que aunque suena largo, hay algo en el que me gusta y que no se movió de mi memoria.

Pasearme por aquí y ver de nuevo todos aquellos lugares que de niña me sorprendieron, es un buen alimento para el alma.

Lo que más recuerdo es la gran alberca, la Puga, cuando entré ahí no podía imaginar, que años atrás, estuviera llena de personas y agua, era tan diferente a todo lo que había visto, que me sentía tan pequeña, tan rara y tan maravillada a la vez.

Por la tarde, a las afueras de este lugar,  se vuelve de un misticismo digo de presenciar: señores sentados admirando una de las principales avenidas de la ciudad, la alameda, el bolero en la esquina de la calle, la vegetación que se mese con el aire y si pasas en época de Jacarandas, ¡Uf!, un cuadro por demás hermoso.

Siempre pasa algo cuando he tomado las fotografías, está vez tuve mis dos momentos favoritos: los niños que tomaban el curso de música tocando Stairway to Heaven, con toda clase de instrumentos: flautas, violines, guitarras y eléctricas, batería, en fin todos al compás de Led Zapellin.

Y la segunda: en la salida y pasar por las bancas que engalanan el frente del jardín, ahí estaba, don Jesús, un señor que supongo le llamó la atención que yo paseará de un lado a otro sin rumbo y tomando fotografías por aquí y por allá. Después de un rato la plática surgió y resultó ser la persona, que sin quererlo, me dio un gran consejo en esos días cuando más lo necesitas, llegó sin pedirlo.

¡Qué día!

Fotografías por Aldo Romo y Lidia 


comments powered by Disqus

Hay aventuras que comienzan a partir de un sueño, de una idea.
La mía comenzó con una fotografía, y así seguirá  mientras el mundo y mi cámara me lo permita.

Únete a ver la vida desde mi punto de vista, a la evolución de mis fotos, únete a mi viaje fotográfico.

Categorías

Instagram